LIMPIAR LOS ESTABLOS DE AUGÍAS EN UN SOLO DIA
El nuevo trabajo encargado al hijo de Zeus fue de lo más
desafiante, pero aparentemente libre de riesgo, ya que Hércules debía limpiar
en un solo día los establos del rey Augías, soberano de la Hélide en el
Peloponeso. Este rey era hijo de Helios y había recibido de parte de su padre
una enorme cantidad de ganado que fue reunido en un recinto sin posibilidad de
salir y sin recibir ningún tipo de limpieza, por lo que el estiércol se fue
amontonando en cantidades monumentales y había generado todo tipo de gérmenes
que habían invadido toda la península, desatando grandes pestes.
Hércules se dirigió al establo y se puso a trabajar de inmediato, con toda su
fuerza hizo un gran boquete en una de las paredes del recinto. Cuando éste
estuvo listo, no perdió tiempo y fue trazando un surco en el suelo desde el
boquete recién creado en una dirección que Fileo no terminaba de comprender,
pero su sorpresa no tuvo límites cuando comprendió lo que Hércules pretendía
hacer. Ese surco estaba dirigido hacia la conjunción de los ríos Alfeo y Peneo,
ubicados a una altura superior a la del establo, con lo cual se lograría que
las aguas de estos dos ríos fueran desviadas y atravesaran el lugar para
limpiar así toda la suciedad allí reunida con el paso de los años.Cuando Hércules terminó el surco, solo tuvo que mover la última roca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario